Miguelillo

2014-09-08 20.52.09

Dícese de cuando, sin saber por qué, la temperatura a principios de otoño sube de manera considerable.

Y en eso estamos por aquí.

P.D: tiene delito pisar más veces la playa los siete últimos días de septiembre que en todo el verano junto. Esto sólo puede pasar en Galicia.

Jorge (6 años)

-…y por eso los gatos cuando miran de noche al cielo no se les debe molestar porque están contando las estrellas.- termino mi relato.
– Profe, ¿todo eso que nos cuentas pasa de verdad?- me replica Jorge (6 años)
– ¿Por qué lo preguntas?
– Porque yo le conté a mi madre que los árboles bailaban con el viento como nos dijiste el otro lunes, pero me dijo que eso era mentira, que los árboles no bailan.
– A ver Jorge, ¿tú crees que vengo a este cole a contaros cosas que no son ciertas?
– No, pero mi madre no se lo cree.
– Pues dile a tu madre que si se fija mucho, mucho, mucho verá como los árboles bailan con el viento y los gatos cuentan estrellas por la noche.

Con lo divertido que es ver elefantes dentro de boas y que la gente se empeñe en hacerles ver sólo sombreros.

Hugo (7 años)

– ¡Pero Hugo! ¿No me prometiste que ibas a hacer este trabajo a paso de tortuga? – le digo al ver unos garabatos incomprensibles. – Ese paso no es de tortuga. Más bien de guepardo.
– Ya profe. Pero es que a veces mi brazo va más rápido de lo que quiero.- contesta.
– Entonces tendrás que decirle a tu cerebro que mueva tu brazo más despacio.
– Pues díselo tú porque es que a mí no me hace ni caso.

Y así empezamos.
Criaturas.

Oliendo el éxito

Y unos lloran de alegría.
Y otros lloran de pena.
Y unos mantienen un silencio sepulcral.
Y unos cantan campeones.
Y el capitán de uno se acerca al capitán de todo el país.
Y otros… ¡eh, espera un momento!

Imagen

Y todos.
Unos y otros.
Ganadores y perdedores sólo pueden gritar:
¡iIIIIIIIKER! ¡IIIIIIIIKER! ¡iIIIIIIIIIIIKER!
Y todos son más felices.